Nombre del autor:Laura Moratalla

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Problemas de comunicación en la pareja

Entre las causas que llevan a realizar terapia, suelen estar a la cabeza los problemas de comunicación en la pareja. En muchas ocasiones, en las parejas se genera una dinámica muy perjudicial en la que el único fin, sea éste consciente o no, es quedar por encima del otro. Esa búsqueda incesante de tener la razón, que hace que se pierda de vista que cada persona tiene su perspectiva y esta es válida, siempre y cuando no atente contra la otra persona. Discutir es algo natural, de hecho resulta positivo, puesto que, de esta manera no perdemos de vista nuestras necesidades, opiniones, límites o valores personales. Pero, lo que sucede es que, en demasiadas ocasiones, no se discute, sino que, directamente, se pelea. A continuación, veremos varios pasos que pueden ayudaros a discutir de manera sana y, por tanto, efectiva. Al fin y al cabo, saber comunicarnos de manera efectiva conlleva que se puedan tener discusiones sanas. Porque, como hemos visto, discutir no es lo mismo que pelear, sino que discutir implica que las personas que están en desacuerdo están expresando su punto de vista y escuchando el de la otra persona, con el fin de llegar a un acuerdo, a un punto de encuentro. Las mayores dificultades para la comunicación en la pareja son: Pasos para mejorar la comunicación en la pareja: Para mejorar las discusiones en la pareja: En mi libro Storytime de terapia encuentras un capítulo, el de Carmen y Manuel, en el que en base a esta historia real se profundiza en las dificultades en su comunicación, a través de las cuales se proponen ejercicios, pautas y herramientas muy útiles cuando esta problemática se adueña de la relación. Si necesitáis acompañamiento para sanar vuestra relación, mejorar la comunicación en la pareja y volver a sentir que hacéis equipo, podéis poneros en contacto con nosotras. Estaremos encantadas de acompañaros.

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Los 3 Mejores Libros sobre Psicología

En este post, te mostraré los que para mí son los 3 mejores libros sobre psicología disponibles en español. Estas obras, creadas por destacados expertos en el campo, no solo han sido reconocidas por su rigor científico, sino que también han capturado la imaginación y el interés de lectores de todo el mundo. Estos libros ofrecen una abundancia de conocimientos y reflexiones que pueden transformar tu comprensión de ti mismo y de los demás, además de proporcionarte herramientas prácticas para aplicar en tu vida cotidiana. Estas obras no solo te invitan a profundizar en el comportamiento humano, sino que también te inspiran a reflexionar sobre tus propias experiencias y relaciones interpersonales. Inteligencia Emocional por Daniel Goleman Daniel Goleman popularizó el concepto de la inteligencia emocional, que incluye habilidades como la autoconciencia, la autorregulación, la empatía y las habilidades sociales. Goleman argumenta que la inteligencia emocional es tan importante, si no más, que el coeficiente intelectual (IQ) para el éxito personal y profesional. Estos libros son altamente respetados en el campo de la psicología y ofrecen valiosas perspectivas sobre la mente humana y el comportamiento, estando disponibles en español para una mayor accesibilidad. Puedes adquirirlo a través de Amazon aquí. El Hombre en Busca del Sentido por Viktor Frankl Esta obra es más que un testimonio de su experiencia en los campos de concentración nazis; es una lección universal sobre la búsqueda del sentido de la vida. Frankl narra cómo, a pesar de haberlo perdido todo y sufrir brutalidades extremas, descubrió que la vida sigue siendo digna de ser vivida y que la libertad interior y la dignidad humana son indestructibles. Su método psicoterapéutico, la logoterapia, se centra en encontrar un sentido a la existencia, destacando la responsabilidad personal ante uno mismo, los demás y la vida. Traducido a más de cincuenta idiomas, este libro se ha convertido en un clásico que emociona a lectores de todas las culturas y edades. También puedes encontrarlo siguiendo este enlace. Continuamos con el tercer y último libro de mi top de los mejores libros sobre psicología Hábitos Atómicos por James Clear Es un libro que explora cómo pequeños cambios pueden llevar a grandes mejoras en la vida personal y profesional. Clear explica que los hábitos, aunque parezcan insignificantes, tienen un gran impacto debido a su acumulación a lo largo del tiempo. El libro presenta un enfoque práctico para la formación de hábitos mediante el «ciclo de hábitos»: señal, anhelo, respuesta y recompensa. Clear ofrece estrategias para crear buenos hábitos y eliminar los malos, enfatizando la importancia de la identidad y el entorno en el proceso de cambio. Puedes conseguirlo aquí. Estos tres son para mí algunos de los mejores libros sobre psicología, si crees que falta alguno esencial para ti no dudes en recomendarlo en los comentarios o a través de nuestras redes sociales, que puedes encontrar en el pie de la página. Además, aprovecho para recordarte que ya he lanzado mi libro al que puedes acceder aquí, en el que podrás encontrar historias reales de personas que han realizado un proceso de terapia psicológica. Seguramente alguna de estas historias resuene con la tuya y te haga comenzar a trabajar en ti mism@ y/o te ayude a tener mayor comprensión de temas relacionados con la salud mental. De hecho, si has decidido que necesitas un cambio, no dudes en poner en práctica las pautas y herramientas que te aporto en el libro o contacta con nosotras aquí para recibir una terapia a tu medida, ya que lo que a otr@ le funciona quizás es distinto a lo que necesitas tú para tu desarrollo personal.

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Formas de intimidad en la pareja.

La intimidad en la pareja va mucho más allá de tener relaciones sexuales. Tanto en consulta como fuera de ella, me encuentro con muchas parejas que tienen dificultades con respecto a la intimidad en la relación. ¿Qué es la intimidad en la pareja? La intimidad en la pareja se refiere a la conexión emocional que las personas que forman la relación mantienen entre sí. Esto implica la disponibilidad y capacidad a la hora de compartir sentimientos, inseguridades, pensamientos, miedos, sueños, deseos… De manera abierta, sincera y segura, sin temor a ser juzgados por la otra persona. De esto se extrae que resulta necesario afrontar el sentimiento de vulnerabilidad que implica sentirse expuesto en una relación. Existen parejas en las cuales uno de los miembros tiene dificultades para expresar sus sentimientos, emociones y/o necesidades, mientras que el otro miembro siente una necesidad manifiesta de conocer en mayor profundidad a su pareja. También hay relaciones formadas por personas que tienen la misma dificultad a la hora de profundizar en la intimidad. Y otras en las que no existe ningún problema en este sentido. Así que, una vez se termina la primera fase de la relación, conocida como enamoramiento, en la cual, normalmente, la pareja desea pasar tiempo juntos, se tiene pasión en las relaciones sexuales, no se perciben los pequeños fallos de la persona con la que se tiene la relación o si se perciben no se les da mayor relevancia; es probable que comience a haber problemas de comunicación y que la pasión inicial disminuya, o, incluso, desaparezca. Con lo cual, de no haber profundizado en intimar en nuestra relación, es probable que se inicie una etapa de desgaste, en la que puede haber reproches o presión. Esta es una de las etapas más complicadas de las relaciones, ya que se produce un desencuentro en el que es necesario llegar a acuerdos. En esta etapa uno de los miembros puede volcar su malestar en echar de menos la pasión y el otro puede sentirse bloqueado o desmotivado ante las relaciones sexuales. Sintiéndose ambos desatendidos por su pareja, lugar desde el que resulta complicado ponerse en la piel del otro. Llegados a este punto que, ciertamente es bastante habitual, al no haber trabajado la intimidad, se puede abrir una brecha en la relación. A continuación, veamos varios pasos que podemos poner en marcha para poder progresar en la relación si este es el deseo de ambos: 1. Escuchar con atención cómo se siente tu pareja. A veces, estamos tan absortos en nuestro malestar que no somos conscientes de que nuestra pareja también tiene el suyo. Es necesario explicar qué sentimos y qué necesitamos sin reproches y sin juicio. Por ejemplo, en el caso de una pareja en la que una de las partes quiere aumentar las relaciones sexuales y la otra quiere mejorar la comunicación, se podría exponer de la siguiente manera: Esta sería la traducción a la forma asertiva y afectuosa de frases a las que tristemente estamos más habituados a escuchar como: Es que ya nunca quieres que nos acostemos, no sabes hablar, no te importa la relación, sólo piensas en ti… 2. Trabajar en equipo para tener momentos de calidad. Es imprescindible dotar la relación de experiencias que sigan manteniéndola viva. Para esto se puede acordar el hecho de planificar una cita cada vez una de las personas de la pareja. De esta manera, seguiréis trabajando la conexión entre vosotros. 3. Tener citas de masajes. Esto consiste en que, si está habiendo complicaciones con la sexualidad, es importante quitar presión para favorecer que no aumente el posible bloqueo. Haciendo masajes el uno al otro se favorece la intimidad, puesto que se produce una liberación de oxitocina, menor a la de las relaciones sexuales, pero beneficiosa al fin y al cabo para progresar con respecto a vuestra intimidad. 4. Establecer un saludo y despedida diario que beneficie a vuestras muestras de cariño. Hay parejas que dejan de darse un beso al reencontrarse o despedirse y esto favorece que se vaya abriendo una brecha cada vez más grande entre ellos. A no ser que este hábito haya sido así siempre debido a vuestra personalidad, es importante recuperar estas muestras de afecto. 5. Mostrar interés por los objetivos o logros de vuestra pareja. Esto parece algo bastante obvio, pero lo cierto es que muchas veces la desconexión es tal que ni se comparten cuestiones relevantes referentes a la individualidad de la pareja. 6. Tener detalles el uno con el otro. Un mensaje a media mañana, una nota en la nevera, una cena especial… Son actitudes que le hacen saber a tu pareja que es importante para ti y que piensas en ella. Como has podido comprobar la intimidad en la relación va mucho más allá de tener relaciones sexuales, no significa que éstas no sean importantes, pero si significa que, en demasiadas ocasiones, funcionan como un medidor de cómo está la pareja sin tener en cuenta otras cuestiones como las que acabamos de ver. Así como, cabe señalar, que parece fundamental que nuestra pareja sea un lugar seguro, y esto no se consigue únicamente teniendo relaciones sexuales placenteras. Estos son algunos de los pasos que se pueden dar para comenzar a trabajar la intimidad de la relación. Por supuesto, aquí falta el contexto de vuestra relación, que tendrá sus particularidades como todas. Si necesitáis ayuda para superar vuestras dificultades podéis contactar con nosotras y estaremos encantadas de acompañaros.

Autoestima, autoexigencia, estrés

Autoexigencia elevada ¿Cómo gestionarla?

Cada vez se escucha más hablar sobre el término autoexigencia y, gracias a esto, vamos ganando consciencia de lo que caer en esta actitud nos puede ocasionar. Pero, realmente, en ocasiones, esta autoexigencia elevada se justifica como parte de una actitud orientada en la  búsqueda del crecimiento personal. Por lo que dicho afán dirigido hacia el crecimiento personal se puede transformar en una auténtica trampa. No digo, por supuesto, que sea negativo que deseemos crecer a nivel personal o profesional, pero hay que tener varios aspectos en cuenta para que algo que, a priori, no es nocivo no se transforme en fuente de malestar, estrés, ansiedad y/o depresión. Y es que cada vez hay más gurús del crecimiento personal cuyo mensaje va más en la línea de que caigamos en una autoexplotación que en la línea sana de evolucionar, si así lo deseamos, es decir, por propia elección más que por imposición social y, además, se omite la importancia que tiene el hecho de mantener la conexión con nosotros mismos durante el proceso. Ya que, muchas veces se está en una búsqueda incesante de crecer, ya sea a nivel profesional o personal, sin tener en consideración si el objetivo que perseguimos concuerda con nuestros deseos, necesidades y valores personales. El crecimiento personal como tal se refleja en que nos sentimos cada vez mejor con nosotros mismos, sintiendo que progresamos como personas y, para ello, mantenemos una conexión genuina con nosotros, lo cual desde el prisma de una autoexigencia elevada mantenida en el tiempo no resulta posible. También hay otras personas que han aprendido a relacionarse con los demás a base de cubrir sus necesidades, y es otro destino bastante habitual de la autoexigencia. Esa búsqueda de que la familia, amigos, compañeros, etc.,  esté bien a base de responsabilizarse de ello es, por supuesto, también muy nocivo. Quizá tu autoexigencia esté dirigida a otro ámbito de tu vida, o quizá te exijas en exceso, pero ni siquiera sepas cual es el fin de la sobrecarga a la que te expones. Esto último es más habitual de lo que, en principio, pueda parecer, puesto que hay actitudes que en un momento determinado de nuestra vida nos pudieron favorecer y las mantenemos sin cuestionar si son útiles en el presente. Síntomas de autoexigencia Sientes agotamiento mental y físico debido a una sobrecarga constante. Siempre antepones tus responsabilidades y obligaciones a tus necesidades y deseos. Necesitas sentir que lo que haces es productivo, durante la mayor parte del tiempo. Mientras los demás te felicitan por tus logros, tú sólo te exiges más y más y te criticas duramente. Si surge algo que interfiere en lo que tenías planeado para sentir productividad, te invaden los nervios o ansiedad. Nada de lo que haces te parece suficiente. A veces sientes etapas de tristeza y no te prestas la atención que necesitas. Te comparas con los demás. Te sientes menos válido si pides ayuda. Desconoces o te cuesta aceptar tus propios límites. Llegar a tener una autoexigencia elevada se puede deber a muchos factores, entre ellos, cabe destacar los siguientes: La educación familiar suele ser un ámbito muy relevante, ya que si crecimos en un hogar en el que se nos exigía en exceso, no se reconocían las cosas que hacíamos bien y si se castigaban las que consideraban que estaban mal, esto se queda muy integrado en nuestra mente. La cultura en la que nos desenvolvemos. Hay muchos lugares en los que la sociedad valora a las personas por las metas que logren más que por las personas que son. Pobre autoconocimiento, este punto parece crucial y se tiene muy poco en cuenta. Tengamos en consideración que si no nos conocemos bien a nosotros mismos vamos a valorarnos en base a la actitud que los demás tengan hacia nosotros, con lo cual en una sociedad marcadamente competitiva es fácil entrar en esa competitividad, además, sin un fin alineado con los deseos y necesidades propios. ¿Qué hacer para gestionar la autoexigencia? La autoexigencia no es una actitud innata, no se nace con ella y, por tanto, al resultar de un aprendizaje que, como hemos visto, se puede deber a distintos factores, tendremos que desaprender esta forma de actuar que nos resulta nociva, y cambiarla por otra conducta más funcional. En este sentido veamos varios pasos a dar si te preocupa este tema: Resulta fundamental identificar que se mantiene una actitud autoexigente y que, una parte de esta actitud, te resulta perjudicial. A quienes tienen esta actitud les resulta muy complicado reconocerla y sobre todo verla como algo negativo. Es importante identificar qué parte de esta actitud te es beneficiosa, por ejemplo puede que identifiques que te exiges en la preparación de un examen, pero que, al tener esta tarea un principio y un fin, no te causa malestar, sino que te impulsa para lograr un resultado positivo en algo que te es importante. Resulta fundamental marcarse momentos de descanso, momentos de conexión con uno mismo y/o momentos de calidad con personas que son importantes en tu vida. Muchas veces se dejan estos ratos de calidad para más adelante y parte del desgaste emocional está relacionado con estar involucrados únicamente con un ámbito de nuestra vida. Ponle un «techo» a tu autoexigencia. Define lo más claramente que te sea posible hasta dónde deseas llegar, así podrás ser consciente tanto de tus avances como de la consecución de tus logros. Esto es crucial porque muchas personas que mantienen una actitud autoexigente se mantienen en una carrera sin fin, puesto que no han marcado qué es lo que quieren conseguir. Una vez que alcances este «techo» te podrás marcar otro si así lo deseas, no sin antes reconocerte y celebrar lo que has conseguido. Logra consciencia de tus fortalezas y habilidades escribiendo un diario en el que indiques que te hace sentir orgulloso de ti día a día. De esta manera, podrás ir disminuyendo tu autoexigencia, puesto que reconocerte lo que estás haciendo bien te puede sacar de ese

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